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Termogénicos: famosos quemadores de grasa

Termogénicos: famosos quemadores de grasa. Los termogénicos o “quemadores de grasa” están diseñados para aumentar tu metabolismo, y te ayudan a utilizar tus reservas de grasa como energía. Sin embargo, hay que saber utilizarlos para evitar cualquier riesgo al tomarlos.


Termogénicos: famosos quemadores de grasa

Quizás alguna vez has escuchado a alguien decir que está utilizando un termogénico para complementar su dieta y bajar la grasa de forma más rápida. En el mercado de los suplementos para deportistas, existen unas pastillas que lo que hacen es aumentar el metabolismo, y esto es precisamente un termogénico, un suplemento que ayuda a “quemar grasas” de una manera más fácil. Ahora bien, el uso de termogénicos no está aconsejado siempre, ya que en algunos casos, como por ejemplo en personas hipertensas, pueden resultar perjudiciales en vez de benéficos.

Por ello, para conocer bien su uso y efectos, en esta edición nos enfocaremos a hablarte de este tipo de productos, mismos que desde hace ya algunos años se utilizan como reductores de grasa y como activadores energéticos, sin embargo, su fórmula ha ido cambiando con el tiempo con el fin de minimizar los efectos secundarios y mejorar su efectividad para activar el metabolismo.

¿Qué es la termogénesis?

Los termogénicos se llaman así porque generan calor mediante el aumento del metabolismo, lo que provoca la lipólisis por termogénesis, es decir, la desintegración de la grasa. Pero, ¿qué es la termogénesis? Es la producción de calor por el cuerpo. Como todos los animales de sangre caliente, el cerebro de los humanos mantiene el cuerpo a temperatura constante dentro de unos límites definidos, y para ello debe consumir constantemente energía, que obtiene de los nutrientes que ingerimos en la dieta. Esta producción de calor está regulada, como muchos otros procesos orgánicos, a través de la secreción de hormonas en el torrente sanguíneo para hacer saber al cuerpo lo que debe hacer.

Los productos termogénicos tienen la capacidad de activar ciertos receptores de las células que les hacen creer que el cerebro les pide que aumenten la producción de calor a través del consumo de ácidos grasos de las reservas grasas del cuerpo, lo que provoca una reducción de estas grasas.

¿Cómo funcionan?

Los termogénicos contienen ciertas sustancias, entre ellas se encuentran:

  • Extracto de Citrus Aurantium
  • Té Verde
  • Extracto de Yohimbe
  • L-Tirosina
  • Garcinia cambogia
  • Extracto de Guaraná
  • Sauce blanco
  • Kelp
  • Polinicotinato de cromo
  • Hidroximetil butirato

Algunos de los principios activos procedentes de esos extractos imitan la actividad de las catecolaminas (un grupo de compuestos que incluye la adrenalina, noradrenalina y dopamina.

Las catecolaminas se producen en la glándula suprarrenal y en las terminaciones nerviosas. Intervienen con la actividad del sistema nervioso simpático y con la respuesta al estrés, en cuanto a su capacidad del aumento de la termogénesis, generación de energía y predisposición del sistema cardiovascular para la actividad muscular.

Las células del tejido adiposo que son las encargadas de almacenar grasa poseen receptores adrenérgicos o adrenorreceptores que activan la lipólisis. Los ácidos grasos liberados en la lipólisis pueden ser utilizados por ciertos tejidos como fuente de energía, es el caso de los músculos o el cerebro.

¿Por qué se llaman quemadores de grasa?

En realidad la expresión “quemar grasa” se refiere a la oxidación de los ácidos grasos para formar energía. En este sentido los termogénicos  imitan la actividad de las catecolaminas aumentando no sólo el metabolismo basal sino también la oxidación de los lípidos, esto es demucha ayuda cuando se quiere reducir grasa y es buen complemento en un programa de nutrición y entrenamiento.

Existen diversos quemadores de grasa, así como diferentes fórmulas. Los ingredientes más utilizados son: carnitina (moviliza las grasas, pero no altera el funcionamiento del sistema nervioso), la colina (metabolismo de las grasas), chitosan (impide la absorción de las grasas), HCA (ácido hidroxicítrico, evita la acumulación de grasas), gugulsterona (estimula el tiroides), y polinicotinato de cromo, cafeína  y guaraná (activan el metabolismo).

Efectos en el organismo

Ejercen los siguientes efectos:

Reducen los depósitos de grasa y mejoran el ratio grasa/masa muscular, es decir, la proporción entre la grasa y la masa muscular, a través del aumento del metabolismo.

Aumenta la energía y predispone al organismo para la actividad física mediante un aumento del aporte de sustratos energéticos al músculo.

Entre los beneficios se pueden encontrar:

  • Ayudan a reducir el porcentaje de grasa.
  • Proporcionan mayor energía durante el entrenamiento.
  • Algunos de ellos contiene carnitina, la cual ayuda a bajar los niveles de colesterol en sangre, mejora la circulación y disminuye los riesgos de ataque cardiacos.
  • Aumentan el gasto energético basal (energía que requiere el organismo para realizar actividades fundamentales en reposo y ayunas. Depende del tamaño del organismo (peso, talla), de su composición (parte magra y grasa) y de la edad).

Los riesgos a la salud

Los termogénicos suelen incidir directamente en el corazón. No debemos olvidar que se trata de sustancias estimulantes que aumentan el ritmo cardiaco y por lo tanto pueden hacer que este órgano sufra las consecuencias. Su ingesta no es nada recomendada en personas que padecen del corazón o aquellas que tienen mala circulación, hipertensión. Al ingerir estos productos se corre el riesgo de sufrir taquicardias, arritmias y dañar poco a poco el corazón.

Hay que considerar lo siguiente:

  • Principalmente se recomienda no exceder la dosis recomendada por el fabricante.
  • No consumir cafeína o activadores tiroideos como café, té, refrescos, chocolate, etcétera.
  • Se recomienda ciclar el uso de estos productos.
  • No consumirlos por más de cuatro meses seguidos.
  • Consultar a un especialista de la salud antes de consumir este tipo de sustancias, ya que se debe descartar patologías que la persona pudiera tener.
  • Se tiene que empezar con una dosis baja (ya sea la mitad o menos que la señalada por el fabricante), con la finalidad de ver que tolerancia se tiene al producto.

Asimismo, con el uso de estos productos se pueden experimentar cierto tipo de malestares o efectos secundarios como:

  • Arritmias cardiacas.
  • Dolor de cabeza.
  • Hipertensión.
  • Mareos.
  • Dificultad para orinar.

Y complicaciones como:

  • Enfermedades cardiacas.
  • Enfermedades tiroideas.
  • Diabetes.
  • Glaucoma.
  • Depresión.

Por ello, es muy importante aprender a usar estos productos, pues sólo fungen como auxiliares. Para saber cuál elegir, hay que asesorarse por un profesional de la salud, ya que el objetivo y las necesidades de cada persona son diferentes.

Por lo anterior, el uso de termogénicos no es recomendado para ninguna persona que padezca alguna de las enfermedades mencionadas, ya que puede incrementar la enfermedad o, bien, aumentar los efectos secundarios que se presentan.

Dosis adecuada

Su consumo está desaconsejado también en personas que llevan una dieta baja en hidratos de carbono, ya que al acelerar el metabolismo es necesario que mantengamos unas reservas de glucógeno altas para así obtener energía. Si no lo hacemos, al aumentar el ritmo metabólico conseguiremos un rápido consumo de la energía, quedándonos sin fuerzas para poder hacer frente a las necesidades físicas. Es cierto que anímicamente nos dan la sensación de tener más energía, pero realmente es una sensación, no una realidad si no nos alimentamos como es debido en lo referente a los hidratos.

Por las características de los ingredientes estimulantes que contienen los termogénicos habrá que empezar con una dosis mínima para ver la sensibilidad o tolerancia al compuesto, de lo contrario se pueden presentar diversos efectos secundarios; esta determinación también se hace en base al sobrepeso u obesidad que la persona pueda tener. Es preciso no sobrepasar jamás la dosis establecida por el fabricante.

El uso de termogénicos acelera tanto nuestro metabolismo y su funcionamiento que en algunas personas puede llegar a trastocar sus biorritmos, hasta el punto de llegar a producir insomnio en las personas que los utilizan para perder peso. A esto debemos sumar que su uso al comenzar una dieta, cuando más peso se pierde, puede ser un inconveniente en lo referente a descolgamientos, pues la pérdida será muy rápida sin dejar apenas que la piel se acostumbre. Es mucho mejor echar mano de ellos al final del proceso, y si podemos evitarlos y conseguir eliminar los kilos que nos sobran con dieta y deporte, mejor que mejor.

Si existe hipersensibilidad conocida a alguno de los ingredientes de la fórmula, lo mejor es no consumirlos. Asimismo, si la cafeína te altera fácilmente, es muy probable que los termogénicos también te causen este efecto, por lo que no son buena elección si este es tu caso.

Para tomar en cuenta

Es importante:

  • Acudir siempre con un profesional de la salud.
  • No sobrepasar la dosis recomendada por el fabricante.
  • Descontinuar su uso si se presentan mareos, nausea, dolor de cabeza o dificultad para respirar.
  • Por ningún motivo se deben consumir este tipo de productos si se está tomando algún medicamento o si se tiene alguna condición médica como enfermedad del corazón, hígado, riñón, diabetes, asma, hipertensión o enfermedad de la tiroides.
  • Es recomendable combinar este tipo de productos con un plan de alimentación y actividad física para obtener mejores resultados.
  • Aunque estos suplementos pueden ser auxiliares en la reducción del porcentaje de grasa corporal, no son mágicos, por lo que debes cuidar tu dieta y programar tu entrenamiento de acuerdo a este objetivo.

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agosto 26, 2019

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