Lesiones de rodilla

Las lesiones de rodilla son algo muy común en el deporte e incluso en la vida cotidiana. Conoce un poco la anatomía y fisiología articular de la rodilla para comprender un poco los mecanismos de lesión en este post.

La articulación de la rodilla se enfrenta a dos imperativos un poco contradictorios. Por una parte nos debe ofrecer gran estabilidad al estar de pie por ejemplo y por otro lado nos debe de dar una gran movilidad como en la carrera por ejemplo.

La rodilla es una articulación sinovial de tipo troclear o bisagra que tiene movimiento de flexión y extensión. De forma pasiva posee movimientos de rotación pero únicamente cuando la rodilla esta flexionada y los ligamentos colaterales distendidos. [También escucha el podcast Episodio 015 – Cómo evitar lesiones durante el entrenamiento]

Articulación de la rodilla

La articulación de la rodilla esta formada por el fémur que articula con la tibia y el hueso sesamoideo de la rótula que articula con la parte anterior e inferior del fémur que esta sostenida por medio de los retinaculos medial y lateral. Consta de 4 ligamentos principales que le dan estabilidad. Tenemos los famosos ligamentos cruzados que son dos: el cruzado anterior y el cruzado posterior. El primero le da estabilidad postero-anterior impidiendo la traslación anterior de la tibia y el segundo nos da estabilidad antero-posterior impidiendo la traslación posterior de la tibia respecto al fémur.

Tenemos los ligamentos colateral lateral y colateral medial que son los que dan la estabilidad transversal impidiendo desplazamiento en varo (colateral lateral) y desplazamientos en valgo (colateral medial). Cuando la rodilla está extendida es más vulnerable a fracturas articulares y rupturas ligamentosas, debido a que en esta posición hace un esfuerzo muy importante debido al peso del cuerpo y a la longitud de los brazos de palanca. Cuando la rodilla esta flexionada esta en una posición de inestabilidad lo que la expone al máximo a lesiones ligamentosas y meniscales. La tibia no tiene concordancia con el fémur pero para eso tenemos los meniscos que son fibrocartílagos en forma de semilunar.

Tenemos dos meniscos, uno interno y otro externo. Ambos tienen características diferentes por ejemplo el menisco interno sus cuernos están mas alejados entre si lo que le da un aspecto mas de medialuna que el externo que es casi una forma de O y es mas pequeño. Además de dar congruencia a la rodilla, los meniscos nos sirven para absorber el impacto y disminuir el desgaste del cartílago.

Existen diferentes ángulos que podemos medir en una radiografía y que nos darán algún indicio de alguna mala alineación que nos esté dando alguna patología de las que hablaremos mas adelante. El principal ángulo que tendremos en cuenta será el valgus fisiológico de rodilla que es el ángulo longitudinal del fémur y de la tibia en el plano frontal que en adultos es de 175º. Cuando este ángulo es mayor, por ejemplo de 180º-185º tendremos algo que conocemos como genu varum o rodillas de charrito. Por el contrario, cuando este ángulo es menor de 170º por ejemplo de 165º tendremos un genu valgum que clínicamente observaremos las rodillas hacia adentro o de Kiko.

Músculos de la rodilla

Ahora ya que tenemos un poco de noción de lo que conforma el complejo articular de la rodilla, hablemos un poco más a fondo de lo que a nosotros amantes del culturismo nos llama más la atención: la musculatura de la rodilla.

Como mencione antes la rodilla tiene movimientos de flexión y extensión. El musculo extensor de la rodilla es el cuádriceps crural. Es un musculo potente cuya potencia de trabajo es de 42 kg en un recorrido de 8 cm. El cuádriceps está constituido como su nombre lo indica por 4 músculos. Tres músculos monoarticulares que son el crural, el vasto externo y el vasto interno y un musculo biarticular que es el recto anterior del cuádriceps. Los tres músculos monoarticulares son únicamente extensores de rodilla. El musculo biarticular que es el recto anterior también es sinergista en la flexión de cadera. La rotula, el hueso sesamoideo del que les hable anteriormente es fundamental para aumentar la eficacia del cuádriceps desplazando hacia delante su fuerza de tracción. Un desequilibrio entre fuerzas del vasto interno y el vasto externo nos puede llevar a alguna patología por una mala alineación de la rótula de lo que hablaremos más adelante.

Los músculos flexores de la rodilla forman parte del compartimento posterior del muslo, son los músculos isquiotibiales que de forma incorrecta conocemos como “los femorales”. Los músculos isquiotibiales tienen este nombre porque se originan en el isquion y se insertan en la tibia. Estos músculos son: el bíceps crural, el semitendinoso y el semimebranoso. Los gemelos son importantes en la estabilización de la rodilla porque se originan por arriba de los cóndilos del fémur y también ayudan a flexionar la rodilla, es decir son sinergistas. Todos estos músculos son biarticulares excepto la porción corta del bíceps femoral y el poplíteo. Los isquiotibiales son entonces tanto extensores de cadera como flexores de rodilla. Su eficacia en la rodilla depende de la posición de la cadera. Cuando tenemos la cadera flexionada los isquiotibiales aumentan su eficacia como flexores de rodilla.

Ahora ya con una visión más amplia de lo que es la rodilla, hablemos un poco de las lesiones más comunes en el deporte y que nos pueden llegar a dejar un buen tiempo fuera de actividad.

Lesiones más comunes en el deporte

Condromalacia rotuliana
Es una enfermedad que se caracteriza por el desgaste o degeneración del cartílago de la rótula. Es muy común en el deporte y sobre todo en adultos jóvenes activos. Es común en deportes que someten la rodilla a mucha tensión como los que implican correr, brincar y girar. Se caracteriza por dolor en la parte anterior de la rodilla, tronido de la articulación e inflamación en la parte más caudal de la rodilla. El origen de este padecimiento es por sobrepeso, traumas, una rotula alta, pie plano, y la más común y como mencione anteriormente, una mala alineación de la rótula por un desbalance entre el vasto interno y el vasto externo. El vasto interno tiene desventaja biomecánica frente al vasto externo por lo que es muy importante fortalecerlo para mantener el aparato extensor en óptimas condiciones y así evitar este tipo de condiciones.

El tratamiento depende del grado de lesión que tengamos en el cartílago. Tendremos un tratamiento conservador y uno quirúrgico. El conservador consiste en el uso de condroprotectores como el sulfato de glucosamina de mr nutrition, antiinflamatorios, analgésicos, infiltración de ácido hialurónico o viscosuplementación y tratamiento de fisioterapia que consistirá principalmente en el manejo del dolor y en lograr el equilibrio de las diferentes porciones del cuádriceps, tener una adecuada flexibilidad y tener trabajar la propiocepción en superficies inestables.

Un ejemplo de un ejercicio para fortalecer el vasto media es hacer flexión de cadera con polea, tensando el cuádriceps y llevando la punta del pie hacia afuera. Otro ejemplo es hacer el leg extensión hasta 0º de extensión y mantener una contracción isométrica que dure entre 6-10 segundos. El uso de rodillos para masaje de la banda iliotibial o la parte externa del muslo también estas indicado.

Tendinopatías
Las más comunes que tenemos en la rodilla es la del tendón rotuliano y la pata de ganso.

  • Tendinopatía de la pata de ganso.
    La pata de ganso está formada por el sartorio, el recto interno y el semitendinoso. Se localiza ligeramente por debajo de la rodilla en la parte interna. Como mencioné en el artículo anterior una tendinopatía es la degeneración progresiva de las fibras del tendón que inicia con una inflamación del mismo. Principalmente traumática por actividades deportivas, en las que se realiza movimiento forzado en rotación hacía afuera de la pierna y el pie. En algunas ocasiones este dolor puede ser ocasionado por los movimientos repetitivos de la rotación hacía afuera de la rodilla y el tobillo. El tratamiento se maneja de forma conservadora por medio de analgésicos y antiinflamatorios, y tratamiento fisiátrico que consiste principalmente en aplicación de laser terapéutico, corrientes analgésicas y antiinflamatorias y sobre todo el manejo de ejercicios de flexoelasticidad y trabajo excéntrico.
  • Tendinopatía rotuliana.
    También es conocida como rodilla de saltador. Es muy común en deportes en los que se requiere mucho saltar o correr. La tendinopatía rotuliana aparece, normalmente, por un uso excesivo de la unidad musculo-tendinosa causado por actividades que requieran saltos, correr intensamente, detener e iniciar la marcha frecuentemente y recibir fuertes impactos o golpes en la rodilla.
    Entre los factores de riesgo de la tendinopatía rotuliana debemos tener en cuenta aquellas actividades físicas que requieren de unos entrenamientos severos o movimientos bruscos y constantes. Así mismo, entrenar en una superficie dura o con el calzado inadecuado, cambiar constantemente de deporte e incrementar la intensidad de entrenamiento pueden facilitar la aparición de esta dolencia. Algunas causas internas pueden ser: la edad, flexibilidad, contractura ya sea del aparato extensor o flexor, una mala alineación del pie, tobillo y pierna, Un aumento del ángulo-Q es un tipo común de mal alineamiento que contribuye a la tendinopatía rotuliana. El ángulo-Q es el ángulo formado por el tendón rotuliano y el eje de atracción del músculo cuadriceps. Este ángulo varía entre los sexos, siendo mayor en las mujeres que en los hombres. El ángulo normal suele ser inferior a 15 grados y si es mayor provoca más tracción en el tendón, generando un proceso inflamatorio. El tratamiento esta dado también con medidas conservadoras como tratamiento farmacológico y tratamiento fisiátrico. Actualmente las ondas de choque y el ejercicio excéntrico esta documentado que son las medidas más eficaces para tratar este tipo de afecciones.

Esguinces en la rodilla
Un esguince es la distensión o ruptura de los ligamentos que mencionamos anteriormente. Los más comunes en el deporte son el ligamento cruzado anterior y el ligamento colateral medial. Se pueden lesionar de diferentes maneras:
• Cambios bruscos de dirección
• Deteniéndose súbitamente
• Desacelerando mientras se corre
• Aterrizando incorrectamente de un salto
• Por contacto directo o colisión

Estas lesiones por lo general requieren manejo quirúrgico si algunas maniobras de exploración resultan positivas como la prueba de cajón anterior y lachman, por lo general se corrobora con una resonancia magnética. Posterior a la cirugía de ligamento cruzado anterior tenemos dos protocolos de rehabilitación. El acelerado que es para deportistas de 4 meses o el tradicional de 6 meses. Los protocolos varían dependiendo del autor, pero la ligamentización del injerto ocurre a las 12 semanas por lo que antes de este periodo es muy vulnerable a rupturas.  [También checa el artículo: 10 lesiones comunes en el deportista y cómo evitarlas]

Lesiones meniscales

La rotación brusca de la rodilla con el pie en extensión o flexión intensas, es el mecanismo más frecuente de lesión meniscal.

Ruptura de meniscos
Se trata de las lesiones meniscales de origen traumático, son muy frecuentes siendo el menisco interno el mas afectado. Los mecanismos lesionales son diversos, pero casi siempre con un común denominador, que involucra velocidad, fuerza, rotación y violencia. La rotación interna o externa estando el pie fijo en el suelo es el mecanismo usual, tal como se indicó al comienzo. Las lesiones las podemos clasificar en tres grupos: desgarro del menisco, el desprendimiento traumático del menisco y la compresión.

Cuando nos enfrentamos a estas lesiones tendremos una rodilla muy dolorosa, con aumento de volumen y por lo general trabada en flexión o bien con imposibilidad de flexionar, también con dolor característico en la parte posterior de la rodilla. El médico realiza algunas maniobras clínicas para diagnosticar este tipo de lesiones como la prueba de Mcmurray y Apley que son corroboradas también con una resonancia magnética. El menisco tiene muy poca irrigación por lo que su potencial de regeneración es muy mínimo, por lo tanto la mayoría de estas lesiones requieren manejo quirúrgico y la rehabilitación se dará dependiendo del tipo de procedimiento que haya realizado el médico.

Recomendaciones generales para evitar lesiones:

• Mantener una adecuada nutrición e hidratación
• Usar la suplementación y complementación adecuada como el sulfato de glucosamina y omega 3 de mr nutrition
• Manejar cargas adecuadas de entrenamiento
• Realizar trabajo propioceptivo en superficies inestables como pelotas y bosus y con equipo de suspensión.
• Realizar trabajo de flexoelasticidad.
• Realizar un adecuado calentamiento
• Realizar ejercicios extra a la rutina para fortalecer el vasto medial como los que mencionamos anteriormente
• Se recomienda que llevemos a cabo un estudio de plantografía para en caso de ser necesario el uso de plantilla utilizar las más adecuadas.
• Detectar oportunamente alteraciones biomecánicas y anatómicas como en genu valgum o genu varum muy pronunciado.
• Atender algunas otras señales en el cuerpo como una lumbalgia o dorsalgia que pueden darnos otros problemas por las cadenas musculares.

Como pudimos observar la rodilla es algo muy complejo en el que nos podríamos llevar todo un libro, pero tratamos los aspectos más elementales y las lesiones más comunes en el deporte.

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